24 marzo 2006

La conspiración (II)


La representación está desarrollándose tan bien, que ni siquiera es preciso un descanso o entremés entre acto y acto. Del estatuto pasamos a la paz (abomino de las falsas mayúsculas). Es patético el papel que nos tienen reservados a quienes nos resistimos a ser comparsas, pero nada comparable al horror de las víctimas traicionadas, a las que nadie devolverá la vida, repondrá los miembros, al horror de los amigos y familiares que no recuperan a los seres perdidos. No habrá justicia. Deberán convivir con los verdugos triunfantes. Sin embargo ellos no perderán su dignidad. Es la Nación, somos los españoles los que quedamos vencidos y humillados por un gobierno, por una conspiración que hace de la cesión ante el terror islámico, etarra, el instrumento para la destrucción de la nación. Nunca tan pocos consiguieron pervertir a tantos. ¡Pobre España!

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2 Comments:

Blogger Ignacio said...

No lo trago. Y españa no lo traga. Y si no paran la farsa "el pueblo" los va a sacar a hostias.

vie. mar. 24, 07:31:00 p. m. CET  
Anonymous salom said...

El pueblo, amigo ignacio, ya no ahostia ni los colchones de lana.
Seguramente el único castigo que recibirán estos traidores será nuestro desprecio. Poca cosa para quien no tiene principios.
¡Pobre España!

sáb. mar. 25, 01:31:00 a. m. CET  

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